La mejor forma de hacer que los motores eficientes sean aún más económicos es apagarlos.
El sistema start-stop, de serie en Audi, ayuda al conductor a ahorrar combustible y reducir las emisiones de CO2. Cuando el coche se detiene por completo, la palanca de cambios se sitúa en punto muerto y el conductor deja de pisar el pedal del embrague, el sistema apaga automáticamente el motor. En la fase de parada, el sistema de información al conductor muestra el símbolo de “Start-stop”. El motor se pone de nuevo en marcha en cuanto se presiona el pedal del embrague.
El sistema start-stop es silencioso, fácil de manejar y rápido (el motor ya está en ralentí cuando el conductor se dispone a poner la marcha). De esta forma se consigue un ahorro potencial aproximado de 0,2 l/100 km en el ciclo combinado, lo que equivale a 5 gramos de CO2 por km. El sistema se puede desactivar en cualquier momento con solo pulsar un botón.