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Atleta vs. coche

# motor

El hombre frente a la máquina

¿Es una comparación equitativa? La "Encounter Technology Magazine" utiliza una inusual prueba de velocidad para realizar este análisis formal que requiere un excelente tiempo de respuesta, una salida rápida y mucha potencia. ¿Quién conseguirá la victoria en este enfrentamiento de 60 metros?

El hombre frente a la máquina
Una pareja desigual: el atleta Julian Reus se enfrenta al piloto de DTM Miguel Molina en el Audi S5 Cabriolet.

Normalmente esperamos encontrarlo en los circuitos de Brands Hatch o Hockenheimring, pero hoy Miguel Molina entra en un territorio desconocido. En lugar de un circuito de asfalto, el piloto de Audi DTM pone a prueba sus habilidades de conducción en una pista de atletismo. Su máquina es un Audi S5 Cabriolet con 333 CV (244 kW) de potencia.

 

Su oponente no es cualquiera, sino que se trata del hombre más rápido de Alemania. Julian Reus ganó cómodamente las dos distancias más explosivas en el campeonato de atletismo de Alemania, que se celebró a principios de julio en Ulm. Con una marca de 10,4 segundos en los 100 metros, ha conseguido posicionarse como el más rápido de la historia de su país. En los 200 metros también ha alcanzado una marca digna de un campeonato del mundo, con un registro de 20,36 segundos.

 

De esta forma, no es sorprendente que este atleta de 25 años se muestre tan confiado ante este enfrentamiento. Antes de la carrera, explicaba los motivos que hay detrás de esta seguridad: “Gracias a que la pista está mojada y a que mi peso es más ligero, estoy seguro de que conseguiré una mayor velocidad después de la salida”. Y continúa su predicción: “Iré por delante después de los primeros 30 metros”. Una masa corporal de 76 kg frente a 1.955 kg de acero, aluminio, plástico y vidrio.

El hombre frente a la máquina
Disparo de salida: comienza la inusual carrera de 60 metros.

“En sus marcas...”

Julian Reus adopta la posición de salida clásica de un velocista: las puntas de los dedos presionan el asfalto rojo y los pies, calzados con zapatillas azules, se apoyan con firmeza sobre los tacos de salida. Por otro lado, el piloto de DTM Miguel Molina está sentado en su Audi S5 Cabrio: el pie derecho descansa sobre el acelerador y las manos agarran el volante. La pista está mojada por la lluvia.


“…listos…”
Julian Reus estira los brazos y separa el cuerpo del suelo. Todos sus músculos están en tensión. A su vez, Miguel Molina centra toda su atención en la señal de salida, con los ojos fijos en la línea de meta situada a 60 metros.

“…¡fuera!”
El disparo de salida realizado por el juez retumba en el estadio. Julian Reus sale desde los tacos como una flecha desde un arco tensado. El motor del Audi S5 aúlla. Pero antes de que las ruedas del deportivo rojo se hayan movido siquiera un milímetro, el atleta ya ha conseguido una ventaja.

El hombre frente a la máquina
El hombre frente a la máquina
Un final ajustado: el Audi S5 Cabrio adelantó al atleta justo antes de la línea de meta.
El hombre frente a la máquina
Deportistas de élite: Julian Reus (izquierda) y Miguel Molina.

Julian Reus parece haber acertado en la predicción que realizó antes de la carrera. El atleta recorre casi 11 metros por segundo y alcanza una velocidad máxima de unos 40 km/h. En 2012 estableció su mejor marca personal de 10,09 segundos en los 100 metros bajo un sol intenso y 35 grados de temperatura. ¿No es una temperatura demasiado alta para este tipo de esfuerzo físico? “No, es muy parecido a lo que sucede con un coche, que primero tiene que alcanzar la temperatura de servicio”, explica el atleta. “Cuanto más alta es la temperatura exterior, más flexibles están los huesos”.


Miguel Molina también está familiarizado con las actividades de alto rendimiento en condiciones de calor extremo. Como piloto de DTM, pierde unos dos kilos de peso en cada carrera. Esto se debe a las elevadas temperaturas que se alcanzan dentro del coche. “Tras solo dos vueltas, podemos llegar a los 60 grados”, explica el español, “por lo que tengo que beber por lo menos un litro de agua durante la carrera”. El líquido pasa por un tubo hasta el interior del casco, ya que, lógicamente, las manos tienen que permanecer en el volante durante toda la carrera.


En esta prueba tan poco común entre estos dos deportistas, Julian Reus ha conseguido una importante ventaja de 20 metros gracias a su explosiva salida. Pero el Audi S5 conducido por Miguel Molina está comenzando a coger velocidad. La tracción quattro® ofrece agarre en la superficie mojada. El vehículo está remontando. Una milésima de segundo antes de cruzar la línea de meta, los contrincantes desiguales parecen igualarse completamente.


Cuando ambos cruzan la línea de meta, se enciende el panel de tiempos. “¡6,34 segundos! ¡Debe de ser un nuevo récord mundial!”, grita Julian Reus mientras coge aire con los brazos apoyados en los muslos y, a pesar del esfuerzo, una gran sonrisa en la cara. Unos metros más allá, el cabriolet rojo se detiene. Miguel Molina también está visiblemente sorprendido. “Después de la salida pensé por un momento que no iba a ser capaz de alcanzarlo”, admite.


La comparación entre el hombre y la máquina en una distancia corta ha estado increíblemente ajustada: ganó el Audi S5 Cabrio, pero tan solo con una diferencia de 35 milésimas de segundo sobre el atleta en 60 metros. “Me quito el sombrero ante la actuación de Julian”, afirma Miguel Molina. Los dos deportistas chocan las manos y se dan palmadas en la espalda. Los dos han disfrutado mucho con el original experimento. “Es una idea muy divertida”, declara Julian Reus. “Una carrera como esta es una experiencia única en la vida”.


Fuente: Encounter - The Audi Technology Magazine 02/2013
Texto: Stefanie Kern, Hanna van der Velden
Fotografías: Manfred Jarisch


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