Menu Burger Open Icon Menu Burger Close Icon

Mi amigo el robot

# tecnología

El futuro de la robótica

Los robots ya son capaces de realizar pequeñas tareas domésticas, como vaciar el lavavajillas o coger el zumo de manzana del frigorífico. Sin embargo, la investigación va mucho más allá. ¿Llegará el día en que vivamos entre robots?

Humanoid robotics
El profesor Tamim Asfour (en el centro) en el Audi.torium de Ingolstadt.

La ciencia ficción se hace realidad

Terminator, C-3PO y WallE: lo que hace unos años solo existía en las películas ya hace tiempo que es más que una ilusión. Científicos de todo el mundo están llevando a cabo investigaciones relacionadas con los robots que pueden ayudar a nuestra sociedad de muchas formas. Estos robots tienen principalmente al ser humano como modelo. “Actualmente no existe otra morfología que se adapte mejor a un robot pensado para realizar una amplia variedad de tareas en entornos humanos que el cuerpo humano”, explicaba Tamim Asfour, profesor titular de Tecnologías humanoides de alto rendimiento en el Instituto Tecnológico de Karlsruhe (KIT) y creador del robot humanoide ARMAR en colaboración con su grupo de investigación. La inspiración para este robot no solo procede de la biología, sino también de la ciencia ficción.

Humanoid robotics
ARMAR, un robot humanoide, puede vaciar el lavavajillas.

Aprender de la experiencia

ARMAR está basado en una investigación muy avanzada. “Los sistemas ya son capaces de realizar subfunciones”, explicaba Asfour. Los robots pueden ejecutar, por ejemplo, tareas sencillas como coger y llevar objetos, entre ellas algunas funciones cotidianas como quitar la mesa o coger el zumo de manzana del frigorífico. El robot va aprendiendo continuamente y desarrolla, por tanto, una inteligencia artificial.

 

Un área importante de la investigación es la interacción basada en el  lenguaje: ARMAR puede recibir y ejecutar órdenes de voz e incluso interactuar con las personas. Si aún no ha aprendido algo también lo comunica. Cuando se le enseña una tarea, imita la acción y la almacena para poder utilizarla en actividades similares en el futuro. Si una mesa está sucia y ARMAR recibe la orden de “limpiar”, sabrá que tiene que limpiarla. Como recuerda lo que aprende de forma abstracta, también puede utilizar la acción “limpiar” en otras situaciones. “Nuestro objetivo es hacer posible que los robots coexistan y se comuniquen con los humanos”, comentaba Asfour. Sin embargo, también explicaba que los investigadores están aún muy lejos de crear un robot autónomo.

Una amplia área de investigación

Los enfoques científicos y las principales áreas de investigación difieren notablemente en el campo de la robótica. Mientras Asfour y su equipo del KIT se centran en avanzar de forma considerable en las áreas de la función motora, la interacción y el desarrollo de la inteligencia artificial, los científicos japoneses van muy por delante en cuanto al desplazamiento dinámico. Existen importantes diferencias en relación especialmente con el desplazamiento sobre dos piernas. Por otro lado, los estadounidenses lideran los avances en el área de la robótica humanoide en el espacio. La NASA, por ejemplo, está trabajando en el envío de robots en lugar de personas a las estaciones espaciales en un futuro próximo.

Además, DARPA (Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados de Defensa), una agencia del Ministerio de Defensa de Estados Unidos, está llevando a cabo una investigación sobre robots que pueden ayudar a los soldados en una guerra y transportar cargas muy pesadas. Los enfoques científicos no solo son diferentes en lo que se refiere a la tecnología, sino que también hay diversas opiniones en cuanto a la aceptación de los robots por parte de la opinión pública. Una teoría es que cuanto mayor sea el parecido de los robots y los humanos, mayor será su aceptación por la sociedad. No obstante, hay quienes opinan lo contrario: los robots tienen que diferenciarse de las personas para ser aceptados.

 



Humanoide Robotik
Un paso más allá: en el futuro, los robots podrían ser como nosotros.

Una segunda piel

La idea de crear un robot que se pueda llevar puesto va un paso más allá. Asfour tiene una idea clara sobre cómo debería conseguirse la interfaz entre la persona y la máquina: “Mi idea consiste en crear un traje que actúe como una segunda piel y que, por tanto, mejore las habilidades sensoriales y motoras de la persona. Me gustaría utilizar el mejor sistema de control que se ha creado hasta el momento para controlar los sistemas, es decir, el cerebro humano y nuestra dinámica corporal”.

 

Habría una amplia variedad de aplicaciones. Por una parte, los ancianos y las personas con limitaciones físicas podrían compensar sus carencias con la ayuda de este tipo de tecnologías. Por otra parte, podríamos beneficiarnos de habilidades totalmente nuevas. En caso de catástrofes como la de Fukushima, este traje nos protegería de las radiaciones y, en situaciones normales, podría mejorar nuestras capacidades físicas. Asfour deja que su imaginación lo traslade al futuro: “Cuando tenga 80 años, me gustaría poder jugar un partido de tenis contra el número uno del mundo... con la ayuda de un traje como este”.

 

Fotografías: © Instituto Tecnológico de Karlsruhe

No related content