
Mayor precisión y agilidad: la dirección a las cuatro ruedas del Audi A6*, *
Texto: Patrick Morda · Fotos: Matthias Ziegler
Una reinterpretación de la dirección a las cuatro ruedas*, *
Según Peter Knauer no hay ningún otro equipamiento que tenga un efecto positivo tan inmediato en todas las características relevantes de conducción como la dirección a las cuatro ruedas. Y esto es válido tanto en aparcamientos urbanos como en autopista. “Siento que la maniobrabilidad, la dinámica de conducción y la seguridad aumentan de forma notable gracias a la dirección a las cuatro ruedas*, *”, admite el ingeniero de automoción.
Knauer es responsable del equipo de propiedades de chasis y se encarga del comportamiento dinámico de todos los vehículos basados en la PPC (Premium Platform Combustion) de Audi. Por ello conoce a la perfección el nuevo Audi A6, la dirección a las cuatro ruedas*, * opcional y su funcionamiento. “En última instancia, mi equipo y yo somos responsables de que todos los componentes relevantes —desde la dirección y el chasis hasta los sistemas de control como el ESC (Control Electrónico de Estabilidad) y, finalmente, la dirección del eje trasero— trabajen juntos con la armonía que esperamos en Audi. En el nuevo Audi A6 hemos perfeccionado y reajustado de forma significativa la tecnología ya probada frente a su predecesor”.
Más dinámica y seguridad
La dirección del eje trasero es sinónimo de dirección a las cuatro ruedas*, *. “El impulso de giro en las ruedas delanteras, que inicio a través del volante”, explica Knauer, “se transmite físicamente hasta el eje trasero”. Sin dirección a las cuatro ruedas*, *, el eje trasero absorbería las fuerzas laterales con cierto retardo. Con la dirección del eje trasero, en cambio, es posible determinar si, con qué rapidez, con qué intensidad y en qué dirección se giran activamente las ruedas traseras.
Lazarus estima que el retardo entre el impulso en el eje delantero y la acción en el trasero es de entre 10 y 20 milisegundos. El sistema obtiene la dirección y el ángulo de giro principalmente a partir de la velocidad del vehículo. “Básicamente distinguimos entre giro en el mismo sentido y en sentido contrario, según si las ruedas traseras siguen o no la dirección de las delanteras”, explica Peter Knauer. A velocidades superiores a 60 km/h, la dirección a las cuatro ruedas gira las ruedas traseras en el mismo sentido, con un ángulo de hasta 1,5 grados. Esto aporta una mayor calma, precisión y estabilidad, por ejemplo al cambiar de carril en autopista, pero también en maniobras evasivas rápidas y potencialmente repentinas. “Teniendo en cuenta la longitud cercana a los cinco metros del nuevo Audi A6, la experiencia de conducción con la dirección a las cuatro ruedas*, * es realmente impresionante. Aunque 1,5 grados suene a poco, su efecto a alta velocidad es claramente perceptible”.

Tobias Lazarus es responsable de sistema del conjunto de dirección en proyectos con motor de combustión. El ingeniero industrial está especialmente impresionado por la dirección a las cuatro ruedas en maniobras lentas, como al aparcar o girar en espacios reducidos.
Tobias Lazarus es responsable de sistema del conjunto de dirección en proyectos con motor de combustión. El ingeniero industrial está especialmente impresionado por la dirección a las cuatro ruedas en maniobras lentas, como al aparcar o girar en espacios reducidos.
Una auténtica ventaja al aparcar con dirección a las cuatro ruedas*, *
Tobias Lazarus destaca otra ventaja práctica, también relacionada con las dimensiones del Audi A6. El ingeniero industrial es responsable del sistema de dirección en proyectos con motor de combustión y trabaja estrechamente con Peter Knauer. “En maniobras lentas, como aparcar o maniobrar, el eje trasero gira entonces en sentido contrario. Y lo hace hasta 5 grados. Esto reduce el diámetro de giro del Audi A6 en más de un metro; puede no parecer mucho, pero en espacios urbanos estrechos ese metro marca la diferencia”. Para Lazarus, la prueba definitiva es maniobrar y aparcar en un parking. “Incluso los aparcamientos modernos siguen siendo un reto para vehículos grandes. Están las curvas al subir y bajar plantas, pero el verdadero desafío es la maniobra de aparcamiento en sí. Ayuda mucho que la parte trasera coopere y se aparte un poco del obstáculo gracias al contravolanteo”. El giro contrario de las ruedas reduce el llamado “tubo de conducción”, es decir, el espacio necesario para maniobrar con el Audi A6.
Los 5 grados —al igual que los 1,5 grados en el otro caso— son valores ideales determinados por Audi. Un mayor ángulo de giro del eje trasero podría reducir aún más el diámetro de giro. “Pero”, apunta Lazarus, “un ángulo mayor también requeriría más espacio de instalación, posiblemente a costa del habitáculo”. Y Peter Knauer añade: “Creo que con la evolución de la dirección a las cuatro ruedas*, * hemos encontrado la mejor solución para las exigencias de Audi en el nuevo Audi A6”.

Peter Knauer forma parte de Audi desde 2004 y es responsable de las propiedades del chasis en vehículos como el Audi A6.

Solo se necesitan entre 10 y 20 milisegundos para que el ángulo de giro del eje delantero se traduzca en un movimiento de dirección del eje trasero.
Peter Knauer forma parte de Audi desde 2004 y es responsable de las propiedades del chasis en vehículos como el Audi A6.
Solo se necesitan entre 10 y 20 milisegundos para que el ángulo de giro del eje delantero se traduzca en un movimiento de dirección del eje trasero.
Como ir sobre raíles gracias a la dirección a las cuatro ruedas*, *
El resultado: a partir de 60 km/h, el Audi A6 con dirección a las cuatro ruedas*, * opcional ofrece aún más precisión y estabilidad, transmitiendo esa sensación proverbial de ir sobre raíles. En maniobras lentas, como aparcar o maniobrar, el sistema reduce el diámetro de giro y facilita el manejo. Ni Lazarus ni Knauer creen que sea necesario un periodo de adaptación, ya que el sistema resulta natural e intuitivo. “Eso sí”, comenta Knauer con una sonrisa, “volver a un vehículo con solo dirección delantera puede resultar complicado una vez te has acostumbrado a la precisión y facilidad de manejo, por ejemplo en un parking”.


